miércoles, 4 de abril de 2007

○RINCÓN DE LOS FILÓSOFOS 1: Sócrates



"A")
Sócrates
(470 adc - 399 adC) Nació en Atenas, donde vivió los dos últimos tercios del siglo V a.C. Fue un filósofo griego, hijo de Sofronisco, de profesión cantero, y de Fainarate, comadrona. Cuando Sócrates nació, su padre recibió del oráculo el consejo de dejar crecer a su hijo a su aire, sin reprimirle sus impulsos.
Desde muy joven llamó la atención por sus razonamientos y su facilidad de palabra, además de la fina ironía con la que salpicaba sus tertulias con los ciudadanos jóvenes aristocráticos de Atenas, a los que les preguntaba sobre su confianza en opiniones populares, aunque muy a menudo él no les ofrecía ninguna enseñanza.
Inconforme, se opuso a la ignorancia popular y al conocimiento de los que se decían sabios. Él no se consideraba sabio. Comenzó su búsqueda con personas a quienes la gente consideraba sabia, pero se dio cuenta que en realidad creían saber más de lo que realmente sabían, pero Sócrates estaba consciente de la ignorancia que lo rodeaba y su propia ignorancia, esto lo llevó a tratar de hacer pensar a la gente y hacerles ver el conocimiento real que tenían sobre lo que los rodeaba. Fingiendo saber menos conversaba con la gente y les hacía notar sus errores, a esto se lo denominó: la «ironía socrática», que queda expresada con su célebre frase «Sólo sé que no sé nada».
Murió a los 70 años de edad, en el año 399 adC aceptando serenamente la condena a la cual se lo juzgó.

“B”)

Sócrates no pretendía divulgar ninguna doctrina en especial, por que, según afirmaba insistentemente, lo, único que sabía, era que no sabía nada. Su divisa reproducía la máxima "conócete a ti mismo", inscrita en el frontón del templo de Delfos, en la cual resumió la finalidad fundamental de los estudios filosóficos, es decir, la naturaleza de la virtud y el vicio, el modo conducente a lograr la fuerza del carácter , el dominio de sí, la justicia para con los semejantes y la piedad hacia los Dioses.
Daba sus enseñanzas paseándose por la plaza publica; trabando conversación con la gente, ponía en juego la ironía, que fingiendo ignorar, interrogaba. Así como la mayéutica o arte de llevar a sus interlocutores a dar por si mismo con la verdad. En sus conversaciones, más bien que transmitir una verdad, insita a sus discípulos a que indaguen por si mismo, y que en sus reflexiones, aprendan a buscar el camino de la investigación y de la exactitud, si es que ésta última existiera como verdad absoluta.
La enseñanza socrática es el aprendizaje de un método para buscar la verdad, y su preocupación, es la formación moral del ciudadano. Cree que quienes obran el mal lo hacen creyendo que es el bien. De aquí que Sócrates considere indispensable la sabiduría para adquirir la virtud. Su misión fue servir de conciencia a la ciudad de Atenas para descubrirles sus vicios e incitarla a la virtud. Se compara con ello con un jinete que espolea a su cabalgadura para hacerlas marchar por el buen camino. Sin embargo, los hombres no gustan de que se les diga la verdad, cuando ésta es desagradable.
El método utilizado por Sócrates para acceder a la verdad esencial de las cosas se divide en dos pasos: a través de la ironía tomamos conciencia de nuestra propia ignorancia, reconociendo que no sabemos nada. Separándose de los filósofos presocráticos que se preguntaban por la arjé o los principios rectores de la Physis, Sócrates dirigió el problema de la definición, de la esencia, al ámbito de lo moral y lo político, defendiendo lo que ha venido a llamarse un intelectualismo ético. Según esta doctrina, sólo conociendo qué es la virtud, el bien o la justicia o cuál es su esencia, podremos ser virtuosos, buenos o justos en la vida práctica y estaremos en condiciones de determinar cuál sería el régimen político más adecuado para que estas virtudes florecieran. Por lo tanto, el saber y la virtud coinciden, siendo el mal moral fruto de la ignorancia y el desconocimiento de los hombres.Sócrates se conquistó con su actitud, entre las almas ruines de sus compatriotas. Odios y enemistades que fueron el motivo fundamental de su condenación. Acusado de haber introducido en su patria Dioses nuevos y señalado por sus detractores como corruptor de la juventud, fue enjuiciado y condenado a beber la cicuta después de defenderse en su apología, escrita por Platón y en los últimos momentos de Sócrates, narrados por su discípulo mas ilustre Fedón.

“C”)

Sea como fuere, y debido a que no escribió ninguna obra, la figura de Sócrates se conoce indirectamente a través de cuatro fuentes bastante heterogéneas. Por una parte tenemos las noticias que sobre él nos ha dejado Jenofonte, que aunque no fue discípulo suyo, sí lo conoció personalmente, escribiendo varias obras en las que tacha de absolutamente injustificada su condena y donde alaba la virtud cívica del filósofo. Sin embargo, pese al afán de fidelidad a los hechos, los informes de Jenofonte dependen de noticias y referencias recogidas de fuentes muy diversas y no siempre fiables.Platón, sin embargo, sí fue discípulo de Sócrates, y en la primera etapa de sus diálogos (Laques, Cármides, Eutifrón, Lisis, Hipias menor, Ion, Hipias mayor, Apología, Critón) se dedica a presentar el método y el pensamiento de su maestro. La historiografía tiende a dar por válida la versión de Platón, aunque no se excluye que éste mantuviera cierta propensión a ofrecer una interpretación bastante idealizada y mistificadora de Sócrates.El análisis rigurosamente serio que hace Aristóteles de la historia de la filosofía le convierte en una fuente digna de crédito. Pese a que no conoció personalmente a Sócrates, sin embargo, fue discípulo inmediato de Platón, por lo que debía conocer y tener noticias fiables no sólo de la biografía de Sócrates, sino de la diferencia del pensamiento de éste respecto a la filosofía platónica.Acerca de lo molesta que pudo ser la actitud de Sócrates, es importante la visión irónica que nos presenta Aristófanes en Las nubes, en la que el filósofo "en su tienda del pensamiento" se dedicaba a enseñar el arte de las paradojas a sus discípulos.

"D")
Fragmento del Libro I (escrito en 395 adC.), del Diálogo “La República” de Platón
[...]
Trasímaco dice:
"Sostengo yo, que la justicia no es otra cosa que lo que conviene al más fuerte."
Sócrates, le dice, que no entiende, si puede explicarlo.
Trasímaco, molesto por sus preguntas y su constante pedido de aclaración accede y explica; que algunas ciudades se rigen por tiranías, democracias o aristocracias y que ésta tiene el poder de dictar las leyes que les convienen a cada uno. Y su pensamiento es que todas las ciudades, la justicia no es sino conveniencia del gobierno establecido y éste es el que tiene el poder.
Sócrates y Trasímaco luego de un largo diálogo acuerdan que:
El arte de la medicina consiste no en negociar sino en curar a los enfermos .El pilotaje de un barco, se define no por ser el piloto simplemente un marino, sino el que ejerce el mando en la nave.
En relación a la conveniencia de las diferentes artes, Sócrates realiza su análisis.
Las diferentes artes no ordenan lo conveniente para ellas mismas, sino para otros. Por lo tanto, la medicina busca lo conveniente, no para sí mismo, sino para el enfermo. Del mismo modo, el patrón del barco no ordena lo conveniente para sí, sino para la tripulación entera.
En conclusión, nadie que tiene gobierno (sea el arte que sea) en cuanto gobernante ordena lo conveniente para sí mismo, sino lo conveniente para el gobernado.
Trasímaco, descalificándolo, le contesta que así como no se engordan las ovejas para otros, tampoco se practica la justicia en beneficio de los demás, sino de uno mismo.
Además según su opinión la injusticia es sabiduría y virtud, sobre todo cuando es perfecta y subyuga ciudades y naciones.
Sócrates, le responde:
"De igual modo, antes de haber resuelto la primera cuestión que nos planteamos, es decir, en qué consiste la justicia, la dejé de lado y me lancé al examen de si era vicio e ignorancia o sabiduría y virtud; y al plantearse después la cuestión de si la justicia es más ventajosa que la injusticia, abandoné la segunda y me lancé en pos de esta última. De suerte que en todo el curso de nuestro diálogo he llegado a la conclusión de que nada sé. En, efecto, no sabiendo lo que es la justicia, mal puedo saber si es o no una virtud, y si el que la posee es feliz o desgraciado."
Texto extraído de: www.monografías.com

Comentario:

Una definición es la confusión entre el poder y la justicia; los poderosos engañan a favor suyo y, por lo tanto, el más poderoso es el injusto y el pobre es el justo y feliz. Lo natural del hombre poderoso es dominar tanto al de su propio bando como al del contrario, como el ignorante que intenta saber más que el sabio, así es un hombre injusto; mientras que el justo se asemeja a un sabio, tranquilo y hábil. Por lo tanto ha quedado probado que el injusto estará condenado a la incapacidad.
"E")
Tanto Sócrates como Platón tenían las mismas ideologías, ya que éste último era discípulo de Sócrates. Platón fue quien, en el año 387 a.C., fundó la Academia – la primera escuela filosófica del mundo – para perpetuar el trabajo de Sócrates. Ambos consideraban que la filosofía debía aplicarse a los hechos cotidianos. Por lo tanto, para llevar una buena vida debemos entender el significado de la virtud como conocimiento. Sus ideas están destinadas a explicar el camino por el que uno alcanza el conocimiento y también cómo las cosas han llegado a ser lo que son. Los dos filósofos se basan en la verdad:
Sócrates: Cuando los filósofos griegos se reunían a discutir, Sócrates fingía que desconocía el tema y hacía preguntas sobre cada afirmación para descubrir si era verídica. Creía en la posibilidad de llegar a la verdad cuestionando cada supuesto de una afirmación.
Platón: El conocimiento debe tener como objeto lo que es en verdad real, en contraste con lo que lo es sólo en apariencia. Lo que es real tiene que ser fijo, permanente e inmutable.
Sócrates es el principal protagonista en los escritos de Platón, por lo que ambos se encuentran existencialmente relacionados.
"F"
www.monografías.com

3 comentarios:

Pablo Nicoletti dijo...

el punto b) tiene 533 palabras, no debería...

Sasa dijo...

Con respecto a la resolucion de la consigna E del eje historico:

Comparación entre Platón y Sócrates:
Basándonos puntualmente en la teoría de las ideas de Platón y el intelectualismo ético de Sócrates encontramos un enlace.
Según nuestra creencia llegamos a saber lo que es “bueno” y lo que es “malo” a nuestro criterio. Nosotros particularmente creemos que son buenos aquellos valores tales como el amor, el respeto, la justicia, la esperanza, entre otros. Sócrates sostiene que debemos conocer la esencia de estos para luego poder llevarlos a la práctica. A su vez Platón cree que el ser humano se divide en lo inmortal, como es el alma y lo mortal como es el cuerpo, pudiendo asi, llegar a la conclusión de que tanto lo inteligible como lo sensible conviven muchas veces en un mismo punto. Podemos decir de esta manera que por ejemplo la justicia vive en nosotros (inmortal) siendo así una persona justa (mortal) y que luego de experimentar este valor podemos salir de la ignorancia en la que muchas veces estamos, como habla Sócrates, y juntando saberes suficientes como para juzgar lo que es bueno o malo para nosotros, que esta íntimamente unido a nuestra moral y espiritualidad satisfaciendo nuestras necesidades de este tipo que según Platón escasean en el hombre.


Virginia, Evelin, Sabrina, Yanina, Daniela.

Pablo Nicoletti dijo...

1.- La comparación del punto e está bastante bien, lo han resuelto. Sólo tengo una pregunta: qué quieren decir con "relación existencial"?

2.- Pero el punto d lo veo complicado: el comentario no explica bien lo que quieren decir, no se ve bien la relación con el texto citado.